Entras en el túnel que poco a poco
se atiborra de una luz inmensa,
la luz te llena, te ciega, te come
con su resplandor hasta que
de ti no queda nada...
¡Escucha eso!
Es su voz otra vez,
las mismas palabras mencionadas
y cantadas para ti la primera noche...
palabras de miel que se vuelven
amargas al ponerlas sobre
tu paladar; has caído, huyes,
te persiguen, te hacen sentir
paranoia...otra vez.
¡Imposible huir! ni siquiera eres
dueña de tu propio cuerpo
para correr; estás atrapada,
acorralada, sus palabras te inundan
hasta hacerte estallar una y
otra vez mas cual Déjà vu
fuera de la realidad...de pronto
regresas a la oscuridad,
te vuelves, recuerdas y una
sonrisa sobre tu rostro se
vuelve a dibujar, su voz
se ha marchado ya, pero
piensas: "tal vez regresará".

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